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Aborto y Depresión

CONSECUENCIAS DE UN ABORTO

 

 

Es un hecho probado: Abortar, asesinar al propio hijo(a) que se lleva en el vientre o participar en cualesquier grado en este deleznable acto, trae consecuencias, graves, para los involucrados. Situación semejante pueden padecer la madre, y sus cercanos, que han sufrido un aborto involuntario.

Diversos estudios internacionales (ver ref.) señalan que “la depresión, hostilidad y conducta autodestructiva son algunas de las consecuencias psíquicas que sufren las mujeres que han abortado o padecido un aborto involuntario”, según nos informa Nathalia Matic de la entidad chilena “Proyecto Esperanza”, expertos en el tema.

El Hospital Clínico de la Universidad Católica de Chile, señala directamente a “la muerte de un ser querido” como uno de los factores que puede desencadenar la depresión (*). El hijo concebido, es sin lugar a dudas lo más querido por toda madre que le lleva en su vientre. Por ello asesinarlo mediante el aborto voluntario, o sufrir la dolorosa pérdida por un aborto involuntario, son experiencias de alto riesgo respecto de una depresión. Y este desorden mental puede presentarse en la madre o sus cercanos, incluso mucho tiempo después de que el bebé ha dejado de existir. Asimismo, en el caso del aborto voluntario, la madre y quienes han consentido, promovido o provocado directamente ese asesinato, viven sentiminetos de culpa inevitables, que también pueden provocar un conjunto de síntomas asociados a la depresión.

Los síntomas que pueden señalar si vivimos con depresión son los siguientes:

1. Estado de ánimo depresivo casi a diario, la mayor parte del día (p. ej., se siente triste, vacío, llora y/o está irritable).
2. Disminuye el interés o la capacidad para experimentar el placer en todas o casi todas las actividades, la mayor parte del día y casi cada día.
3. Pérdida o aumento importante de peso en forma repentina (p. ej., un cambio de más del 5 % del peso corporal en 1 mes); pérdida o aumento repentino del apetito casi cada día.
4. Insomnio o hipersomnia casi cada día.
5. Agitación o enlentecimiento psicomotores casi cada día.
6. Fatiga o pérdida de energía casi cada día.
7. Sentimientos de inutilidad o de culpa (que pueden ser delirantes) casi cada día.
8. Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día.
9. Pensamientos recurrentes de muerte, ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse.

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (actual “DSM IV”) de la Asociación Psiquiátrica de los Estados Unidos (American Psychiatric Association), que utilizamos como referencia, señala que para el diagnóstico apropiado de la depresión es necesaria la presencia de cinco (o más) de los anteriores síntomas durante un período de 2 semanas, representando un cambio respecto a la actividad previa; y que uno de los síntomas debe ser el citado en el número “1” o el número "2", de este artículo.

Pero hoy existen instancias de ayuda eficaces para sanar la raíz de aquellos síntomas y restaurar la paz que nos permite vivir Sin Depresión. Si asesinaste por aborto a tu hijo, si padeciste un aborto involuntario, si colaboraste en provocar un aborto y necesitas ayuda contacta directamente en Santiago de Chile a Nathalia Matic de "Proyecto Esperanza" al fono de red fija 760 48 99 o en el celular 9 5393292.