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Aborto y Depresión

 

ESTUDIOS PRUEBAN VINCULO ENTRE ABORTO Y DEPRESION

 

 

 

 

Desde fines del siglo pasado y comienzos del XXI, psiquiatras, psicólogos, profesionales de la salud y de las ciencias sociales, han logrado determinar el vínculo causal directo que existe entre la experiencia de haber abortado por libre decisión o el haber padecido un aborto no deseado, y el surgimiento de posteriores desórdenes mentales, como la depresión, en los involucrados.

Los estudios involucraron en muchos casos varios años de observación, sobre cientos o miles de individuos que componían el grupo-muestra. Es relevante mencionar que estos estudios fueron realizados bajo parámetros de rigor científico, avalado por prestigiosas universidades, centros de investigación y por las publicaciones editoriales que posteriormente han difundido estas investigaciones.
En Internet, en medios de comunicación e incluso en foros de discusión entre profesionales de la salud, las personas pro aborto descalifican a quienes son contrarios al aborto, argumentando que dicha postura se sustenta sólo en una moral religiosa que busca imponerse en la sociedad. A la par las personas pro aborto presentan este acto como 'algo' sin efectos nocivos. Pues bien, quienes así piensan y actúan están equivocados. Son múltiples los estudios que prueban las graves consecuencias que acarrea el aborto.

Algunos de estos estudios son:

1. El aborto provocado aumenta en las madres los riesgos de alteraciones en el estado de ánimo (depresión y autolesión), enmarcadas en el Síndrome post-aborto. Estudio de Thorp JM Jr., Hartmann KE, Shadigian E, University of North Carolina, EEUU (Publicado en: Obstet Gynecol Survey 2003, 58:67-79).
2. Las mujeres que han sufrido un aborto provocado padecen un síndrome de estrés generalizado con un 30% más de probabilidad que las que han llevado adelante su embarazo no deseado. Estudio de Jesse R. Cougle y colaboradores (Publicado en: Journal of Anxiety Disorders 2005, 19:137-142).
3. Las mujeres que habían abortado presentaban malestar psicológico hasta cinco años después de la interrupción, siendo los efectos de evitación, pesar, angustia y ansiedad mayores en el caso de abortos provocados que en los espontáneos. Estudio de A.N. Broen y colaboradores, Universidad de Oslo, Noruega (Publicado en: BMC Med. 2005, 3:18).
4. El aborto provocado por malformación fetal, tiene secuelas igual de graves que la pérdida de un hijo sano, y la interrupción voluntaria del embarazo en este supuesto causa aislamiento social y depresión. Resultados de un estudio noruego y otro alemán del Klinik und Poliklinik für Psychiatrie und Psychotherapie (Salvesen KA, Oyen L, Schmidt N, Malt UF, Eik.Nes SH... Publicado en: Ultrasound Obstet Gynecol. 1997, 9:80-85/ Schútt K, Kersting A, Ohrmann P, Reutemann M, Wesselman U, Arolt V... Publicado en: Zentralbl Gynakol. 2001, 123:37-41).
5. El profesor David Fergusson, investigador en la Escuela de Medicina Christchurch de Nueva Zelanda, quiso probar que el aborto no tenía consecuencias psicológicas negativas, pero los resultados de su exhaustiva investigación probaron lo contrario ( Fergusson DM, Horwood LJ, Ridder EM. Abortion in young women and subsequent mental health. Publicado en: Journal of Child Psychology and Psychiatry. Vol. 47, 2006, 1:16-24). Para ver un resumen en español de este estudio pinche aquí